El HOTEL
MIRAMAR, Edificio construido en los años
de la posguerra Civil Española, por el Ayuntamiento
de la Ciudad de Castro Urdiales, aprovechando como
obreros a los presos políticos, sin las autorizaciones
correspondientes y haciendo un esfuerzo económico,
no fue proyectado para Hotel sino simplemente para
Balneario. Vestuarios, Baños de algas y un
Bar Restaurante eran el proyecto original.
En el año 1942, el Balneario Bar Miramar,
fue arrendado por primera vez por la Familia Alonso, con una renta de Mil pesetas anuales.
Posteriormente, el Ayuntamiento convierte el Balneario en
Hotel, siendo inaugurado en el año 1945, arrendado por un Señor
de Madrid que lo explota durante dos veranos con tan poco éxito, que
lo deja después
de la temporada de verano de 1946.
construcción
1942
En el verano de 1947,
de nuevo la Familia Alonso, con su cabeza de familia
D. Luis F. Alonso López, extraordinariamente simpático
e inteligente, arrienda el Hotel, lo amuebla y comienza
su explotación.Los primeros años son difíciles,
la vida muy cara, los alimentos escasos, los Turistas
más
escasos todavía .... es la primera vez que el
matrimonio Alonso se halla metido en un negocio de Hostelería,
hay mucho que aprender, pero no se arredran.
Poco a poco,
el Hotel va adquiriendo reputación,
el Turismo aumenta y cada Turista es un propagandista;
se celebran bodas, banquetes ... todo el mundo
queda encantado del trato y de todos los servicios
del Hotel y Restaurante.
En Diciembre de 1951, un violento temporal del Cantábrico,
pone el Hotel en peligro de hundirse. La terraza
que da destrozada, pero para el verano siguiente,
se supera la catástrofe. Se fortalecen los
cimientos y se amplía la Terraza construyendo
una especie de plataforma-rompeolas que sirve de
protección.
temporal 1951
Hotel Miramar 1957
Se inicia la corriente turística; los Extranjeros
quedan maravillados ante la belleza de Castro
Urdiales,
encantados con la simpatía de sus gentes
y muy contentos con el trato familiar y agradable
del Hotel y de la Familia Alonso.
En 1955, el Ayuntamiento decide sacar a subasta
el Edificio. La familia Alonso no dispone de medios
económicos para acudir a la subasta y el
Edificio es adquirido por D. Ramón Peña,
condicionándole el Ayuntamiento a que proceda
a su ampliación.
En verano de 1957, se inauguran 10 nuevas habitaciones
con cuarto de aseo privado y preciosas vistas sobre
el mar.
En 1958, el Bar del Hotel se transforma
bajo la dirección del famoso Proyectista
Bilbaíno
D. Cirilo Morales con virtiéndose en el
mejor Bar de la Ciudad.
1959.- La Familia Alonso, con la ayuda económica
del Banco de Bilbao, pasa a ser Propietaria del Hotel Miramar
haciendo una serie de modificaciones en el mismo,
eliminando habitaciones pequeñas, dotando de
cuarto de baño privado a aquéllas que
fuera posible, tratando en fin de modernizar sus instalaciones.
1963.-
Con la ayuda de Créditos concedidos por
el Banco Hipotecario, se procede a la ampliación
definitiva del Hotel, dirigida por el Arquitecto Sr. Riancho,
Aparejador Sr. Gil, Proyectista Sr. Morales y el Contratista
Sr. Castro. Luchando con Obras del Puerto y Ayuntamiento
para conseguir los permisos necesarios y una vez autorizados,
el Contratista Sr. Castro, en un alarde de rapidez y trabajando
contra reloj, finaliza las obras,a fines de Mayo, de construcción
de 12 nuevas habitaciones, de ellas 10 dobles con cuarto
de baño y 2 sencillas con lavabo. Además,
se construyen salones y terrazas para 7 habitaciones
de las antiguas, se amplía la cocina, los Vestuarios
y Servicios de Señoras, se construye un Cuarto frío,
despensa, Departamento de plancha, dormitorio de personal
con su aseo, se modernizan los servicios del Hotel, dotándole
de máquina peladora de patatas con sus accesorios
auxiliares, una magnífica lavavajillas, cocinas
de carbón y butano, lavadora industrial, centrífuga
y calandra, pero sobre todo, se construye un maravilloso
Comedor con cristaleras de 30 metros de largo por
3 de alto, sobre la Playa, con unas vistas inigualables
y una moderna decoración, que lo convierten en
EL MEJOR COMEDOR DEL NORTE DE ESPAÑA,
con capacidad
para 300 comensales.
temporal 1967
Finalmente en el año 1975 la fachada del Hotel,
que era de cemento y se blanqueaba cada dos años,
a pesar de lo cual resultaba dificil mantenerla blanca
por las continuas lluvias invernales y excasiva proximidad
al mar, mediante nuevos créditos y bajo la dirección
del Arquitecto Técnico D. Carlos Colón
y el contratista Sr. Castro, se pica toda la fachada
y se procede a recubrirla de un material duro y noble
como son las plaquetas de gres cerámica que cambian
la fisonomía exterior, dando al edificio un mayor
realce y categoría.